miércoles, 31 de enero de 2018

Estreno: EL TEATRO MÁS PEQUEÑO DEL MUNDO

Figuras y títeres corporales que nos trasportarán a un mundo curioso y fantástico

¡Un espectáculo para toda la familia!

Sábados y domingos a las 4 de la tarde, del 10 al 18 de febrero, en la Asociación de Artistas Aficionados, del centro de Lima.

“El Teatro más Pequeño del Mundo” es un espectáculo de teatro de figuras y títeres corporales en el que la titiritera, con ayuda de sus manos, contará pequeñas historias visuales de corte cómico y poético. La puesta, dirigida a toda la familia, se presentará los sábados y domingos a las 4 de la tarde, del 10 al 18 de febrero, en la Asociación de Artistas Aficionados, del centro de Lima.

Conoceremos a personajes como el Presentador del Pequeño Teatro, la divertídísima Súper Abuela, La Niña en su universo de sueños, una singular Caperucita Roja, así como también figuras hechas solo con las manos. El montaje busca motivar en los niños y niñas, la curiosidad y su natural sentido de la exploración e invita a los padres a jugar y despertar en ellos su creatividad y fantasía.

“El Teatro más Pequeño del Mundo” es producido por la Compañía Ana Santa Cruz y va los sábados 10 y 17, y domingos 11 y 18 de febrero del 2018 a las 4 de la tarde en el teatro de la AAA (Jirón Ica 323 - Cercado de Lima).

Las entradas están a la venta a 15 soles (adultos) y 10 soles (niños). 

Temporada: PLAZUELA DE LAS ARTES DEL TEATRO MUNICIPAL DE LIMA

El ingreso será libre y por orden de llegada hasta completar aforo

Con la finalidad de posicionar los espacios públicos del centro histórico de la ciudad como centros de intercambio cultural, la Municipalidad de Lima, a través de la Gerencia de Cultura, presenta un variado programa de actividades en la Plazuela de las Artes del Teatro Municipal de Lima (Jirón Ica 337, Cercado de Lima) donde vecinos y turistas de la capital podrán disfrutar de obras de teatro, películas y conciertos de música en vivo de manera gratuita los miércoles, jueves y viernes de los meses de febrero y marzo. El ingreso será libre y por orden de llegada hasta completar aforo.

Los miércoles a partir de las 6:00 p.m. estarán dedicados al teatro que se iniciará el 7 de febrero con la obra unipersonal "La materia de los sueños", del dramaturgo chileno Julio Pincheira, dirigida e interpretada por el conocido actor Bruno Odar. La obra, de carácter minimalista, cuestiona al dramaturgo más destacado de todos los tiempos, William Shakespeare, a través de la interpretación de monólogos de los personajes femeninos de sus obras. La segunda fecha, el 14 de febrero, se presentará "Recuerdos con el Sr. Cárdenas", bajo la dirección de Patricia Romero, que cuenta la historia de una mujer que explora los recuerdos más íntimos de su niñez junto con los las experiencias más duras que vivió el país durante la época del terrorismo. El miércoles 21 se pondrá en escena "El dolor", unipersonal escrito por Marguerite Duras y dirigida por el reconocido Alberto Isola, obra que refleja el dolor humano y la esperanza de una mujer que espera el retorno de su esposo al final de una guerra. Y para culminar con las puestas en escena del mes de febrero, el 28 los asistentes disfrutarán de la comedia costumbrista “Tu madre, la Concho”, que muestra a con humor a algunas madres y sus peripecias para impedir que sus hijos se vayan de sus casas. Esta divertida obra, recordada por la maravillosa actuación de Claudia Dammert, contará en esta oportunidad con la actuación de Haydee Cáceres como "la Concho".

Con estas actividades la comuna limeña brinda una mayor oferta cultural a los ciudadanos reactivando espacios como la plazuela de las Artes y otros lugares del Centro Histórico de Lima. Asimismo, da la oportunidad a diversos artistas de exponer lo mejor de su arte al público en general.

Para más información comunicarse Enma García al 996870608 – Elba Becerra al 989353554.

Entrevista: DANIEL FERNÁNDEZ

“La crítica no es solo subir o bajar el dedo”

Reconocida por el Ministerio de Cultura con el tercer puesto en el Concurso Nacional “Nueva Dramaturgia Peruana” 2015, la puesta en escena de El arcoíris en las manos, escrita por Daniel Fernández, viene acumulando una serie de nominaciones y premios por parte de la crítica especializada, como el de Mejor montaje en Drama por el jurado de Oficio Crítico 2017. “Me gusta leer críticas, no solo las de Oficio Crítico, leo a Percy Encinas de El Comercio, a Omar Amorós del diario Expreso, a Pepe Santana del Advenedizo digital”, nos comenta Daniel, además excolaborador de Oficio Crítico hasta junio del año pasado. “Es importante que la crítica sea parte de esta cadena, debe llevar al debate, es el feedback de una forma más democrática, especialmente los que tienen acceso por redes”. Como menciona Daniel, si antes lo dicho por el crítico era santa palabra, ahora se abren nuevos espacios para discutir puntos de vista. “No es subir o bajar el dedo, es abrir espacios para opinar y contrastar, eso es lo valioso de la crítica”.

Inspiración y motivación

“Empecé a escribir en el 2015 porque sentí ganas de hacerlo, pero no sabía si lo que escribía sería teatro, un cuento, o el guión para un corto, y, de todas formas, nunca había hecho ninguno de ellos”, recuerda Daniel acerca de sus inicios como dramaturgo. “Al final, pensé que el teatro era lo mejor para lo que estaba escribiendo, así que comencé sin conocimiento previo ni técnica. Solo tenía un par de libros que me sirvieron para guiarme: Romeo y Julieta de William Shakespeare y Réquiem para siete plagas de Gregor Díaz”. Así fue creada una obra que todavía está inédita, y para Daniel, inacabada. “La terminé en abril del 2015 y posteriormente la trabajé en el Vivero de Dramaturgia, en el verano del 2016, pero siento aún que no está lista”.

El origen de El arcoíris en las manos, una cruda historia que retrata las vicisitudes de una muchacha transgénero dentro de nuestra pacata sociedad, se remonta a junio del 2015. “Yo había conocido el tema de las mujeres transgénero en un contexto ajeno al teatro y fue tan fuerte que se me quedó grabado, incluso estuve pensando en cómo hacer una campaña de concientización con alguna ONG sobre este tema”. Esas ideas tomaron forma cuando Daniel se decidió a escribir su segunda obra. “Con mi primera obra tuve como motivación participar en Sala de Parto”, recuerda. El arcoíris en las manos, que ni siquiera se llamaba así en aquella época, la escribí cuando me enteré del concurso del Ministerio de Cultura, ya con la idea previa de las mujeres transgénero”.

Del texto al escenario

El arcoíris en las manos  siempre fue planteada como una obra que quería mostrar el sufrimiento de un grupo de personas, por medio de una historia particular”, nos comenta Daniel. “Fui consciente de los lugares comunes en los que uno se suele encontrar con personas “trans”: peluquerías o esquinas en las calles”. Para Daniel ese fue el inicio: ser consciente de que estas opciones parten desde nuestra zona de confort y no desde la de aquellas personas, y eso había que mostrarlo. “Sabíamos que no iba a ser una obra fácil, la productora Imaginario Colectivo sabía que la obra iba a incomodar”, recuerda; sin embargo, las personas con las que Daniel conversó y conoció por redes mencionaron haberse conmovido con la puesta. “Pensé que la gente se iba a ir de la sala, pero no ocurrió eso, porque la obra, más que escandalizar, conmovió, y puso a pensar a los espectadores sobre su propia existencia”, afirma convencido. Agrega además, que mucha gente, especialmente la mayor, recién se enteró que había diferencias como los transgénero o los homosexuales. “Hubo gente que se preguntó cosas para bien y también para mal”.

Durante el proceso de ensayos, varias mujeres transgénero, pertenecientes a una organización, asistieron para apoyar con las transformaciones de los personajes de Miguel Dávalos (Marita) y Miguel Álvarez (Vandrea), como asesoras. “La presidenta de la organización me dijo que todas en algún momento de sus vidas habían pasado por una historia similar”, menciona Daniel. “Inclusive vino la actriz Marina Kapoor, de la película Sin vagina, me marginan, vio una escena y se puso a llorar. Dijo que le había pasado exactamente lo mismo”.

La responsabilidad del dramaturgo

¿Hasta qué punto un dramaturgo puede dejar ir a su obra a manos del director? “Dusan (Fung, el director) y yo conversamos antes de los ensayos, yo escribí la obra al estilo naturalista, pero él no la quería así en escena”, rememora Daniel. “No sabía cómo lo haría, pero fuera de eso, esta es mi primera obra y yo estaba listo para ceder para que el director y los actores trabajaran con libertad”. Daniel llevó talleres en el Vivero con Alonso Alegría, en donde se le enseñó que cuando un director toma la obra, el dramaturgo tiene que dejarla. “Pero tampoco es que se haga lo que le dé la gana, yo siempre confié en lo que Dusan iba a hacer, siempre tuve confianza, y sabía que lo que iba a plantear, sería lo mejor para la obra”.

Y es que la puesta en escena cambió mucho, cuando Daniel la vio faltando un mes para el estreno. “Dusan propuso las tres plataformas, lo que le dio agilidad, y planteaba lugares firmes que servían para todo y además, todos los personajes estaban ahí, siempre estaban los cinco sentados interviniendo”. Por ejemplo, en la primera escena, con Marita charlando con el público y luego con Vandrea, el resto de personajes intervenían. “Le dio más agilidad a la obra; incluso, con el tema de los monólogos para cada actor, se hizo más entendible con el público”.

Sobre la férrea defensa que hacen algunos dramaturgos sobre sus obras, Daniel menciona que es importante que los autores participen activamente de los montajes. “Por ser la primera vez cedí terreno, pero en el futuro quiero estar presente desde el inicio del proceso; el dramaturgo no busca incomodar, está ahí para aportar”, Por ejemplo, Daniel cuenta que si para Fung un texto estaba bien en el papel pero no quedaba bien en el escenario, solo el autor podía cambiarlo. “Si hay que ajustar algo me lo dices a mí, le decía”, asegurando que el director puede plantear lo que sea, pero no tocar el texto. “En ese sentido, Dusan y yo manejamos bien la situación: recuerdo que en nuestro preestreno y la primera semana de temporada oficial, la obra tenía otro final, planteado por el director, pero luego él mismo se dio cuenta de que era mejor volver al final original”.

El arcoíris en las manos tendrá dos funciones más en el FAE en marzo en el teatro de la Universidad de Lima. Pero Daniel también estará involucrado en otros proyectos, como apoyar en la nueva temporada de Tu madre, la Concho de Angelo Condemarín, ahora con la actuación de la primera actriz Haydeé Cáceres. “Por mi parte, he creado una productora asociada al Vivero de Dramaturgia junto a Adriana Del Águila y Sol Moscoso; los tres hemos creado Vive Producciones y nos encargaremos de la producción de las muestras del Vivero y de dos obras que vamos a lanzar este año”. Daniel no estrenará este año una obra como autor, pero quiere probar suerte en microteatro. Lo que sí es seguro es que está terminando un musical. “Estoy trabajando con Sebastian Abad, uno de los compositores de Zapping, 3 musicales en 1, en un musical para dos actores y esperamos poderlo montar pronto”, finaliza.

Sergio Velarde
30 de enero de 2018

Temporada: DADA TEATRO

Nueva propuesta cultural para la puesta en escena de obras cortas independientes

Con Carlos Victoria, Cecilia Tosso, Lilian Nieto, Fiorella Flores, Tito Vega y Micky Moreno; y la dirección de Adrian Torres, Rodrigo Falla Brousset, y Raúl Sánchez McMillan.

Iniciará su primera temporada los días miércoles y jueves a las 8:00 pm, desde el 22 de febrero, en DaDA Restobar, en Barranco. Varias funciones por día.

DaDA Teatro, una nueva propuesta cultural para la puesta en escena de obras cortas independientes, iniciará su primera temporada el jueves 22 de febrero con la participación de reconocidos actores tales como Carlos Victoria, Cecilia Tosso, Lilian Nieto, Fiorella Flores, Tito Vega y Micky Moreno.

La  primera temporada incluye tres piezas teatrales, cada una de aproximadamente 15 minutos de duración. Las piezas son: “Cita a ciegas”, dirigida por Adrian Torres; “Entre sexos”, dirigida por Rodrigo Falla Brousset; y “Strangers in the night”, dirigida por Raúl Sánchez McMillan.

La cita son todos los miércoles y jueves, del 22 de febrero al 22 de marzo del 2018, a partir de las 08 de la noche (hay varias funciones cada día) la dirección es Avenida San Martín 154 – Barranco, y las entradas están a la venta en la boletería del local a 15 soles y en atrapalo.pe .

DaDA Teatro nace a partir de la necesidad de construir nuevos espacios para la exhibición de proyectos independientes, sostuvo el productor Adrian Torres. Comentó que este nuevo espacio convocará a autores, directores y productoras independientes que quieran explorar y experimentar sus propios proyectos.

El 30 de enero se abrirán convocatorias con el fin de que otras compañías independientes puedan postular para la temporada del miércoles 28 de marzo al jueves 26 de abril. No te puedes perder esta nueva opción que te trae DaDAteatro este 2018.

Rol de funciones:

STRANGERS IN THE NIGHT
SALA 1
SINOPSIS: Dos viejos desconocidos se encuentran. Y qué encuentro. Todo por sentarse en la misma dichosa banca de parque. Del odio al amor hay un solo paso, dicen. Quizá sea un paso de baile.
DIRECCIÓN: Raúl Sánchez McMillan
DRAMATURGIA: Raúl Sánchez McMillan
INTERPRETACIÓN: Lilian Nieto y Carlos Victoria
GÉNERO: Comedia dramática
PG 16
HORARIOS MIÉRCOLES – JUEVES
20:00   20:25   20:50   21:15   21:40  

ENTRE SEXOS
SALA 2
SINOPSIS: ¿Qué es lo peor que podría ocurrir en una cita a ciegas? Un cavernícola, una dominatrix, un chico y una chica en búsqueda del amor. Nada es lo que parece.
DIRECCIÓN: Rodrigo Falla Brousset
DRAMATURGIA: Richardo O.
INTERPRETACIÓN: Fiorella Flórez y Micky Moreno
GÉNERO: Comedia
PG 16
HORARIOS MIÉRCOLES – JUEVES
20:05   20:30   20:55   21:20   21:45  

CITA A CIEGAS
SALA 3
SINOPSIS: Dos seres marginales y de baja estima deberán considerar la posibilidad de mentir o decir la verdad en una “cita a ciegas”
DIRECCIÓN: Adrian Torres
DRAMATURGIA: Chalo Gambino
INTERPRETACIÓN: Tito Vega y Cecilia Tosso
GÉNERO: Comedia
PG 16
HORARIOS MIÉRCOLES – JUEVES
20:10   20:35   21:00   21:25   21:50

Arturo Paredes
Celulares: 992825547 

Colaboración regional: VIAJEMORFOSIS

Un viaje al centro de la impro

El teatro es y será siempre un espacio de riesgos. A veces, parece que se cumpliera el dicho popular de “El que no arriesga no gana” en cada función. Por ser arte, el teatro debe ser innovador y ofrecer al público una visión distinta de una misma realidad, porque cada uno tiene una forma diferente de ver el mundo, otra perspectiva. Lo que no quiere decir que entreguemos un producto fácil o caigamos en el simplismo solo por ofrecer siempre algo nuevo. Este reto es cada día más difícil y sobre todo, para las nuevas generaciones de actores que se enfrentan a un mundo tan globalizado que siempre pide más. Producto de este riesgo casi necesario en el teatro piurano, el Grupo Artos presentó su nuevo espectáculo de improvisación en formato largo denominado ViajeMorfosis en el Centro Cultural “Escenarios”. Este espectáculo nace a partir de un taller de improvisación de dos semanas dictado por Anghela Cotrina y Celeste Araujo. Los actores han participado antes en espectáculos teatrales presentados por el grupo y el director Jair Cohello decidió emprender este nuevo proyecto a partir de lo aprendido.

El espectáculo tuvo como aciertos el manejo del espacio y la iluminación que marcaba bastante bien los cambios de historias. También la estructura de monólogos iniciales frente al público permitió una mejor línea temporal de los sucesos en escena. Sin embargo, y como ocurre en la impro en algunos casos, el ritmo les jugó en contra. Lograr conectar al público por casi una hora con la misma intensidad usando diálogos creados en el momento no es fácil, es necesario un amplio conocimiento de las técnicas actorales y sobre todo, “complicidad” entre los actores.  

Una mención aparte merecen los protagonistas de las dos historias que se desarrollaron. Giovanna Bisso en el papel de una joven aventurera en busca de viajes y Arturo Cabellos, interpretando a un periodista con deseos de emprender nuevos retos. Ambos le aportaron madurez y peso actoral al trabajo y mejoraron por momentos el ritmo de las historias que, aunque a veces caían en estereotipos y diálogos repetitivos o inconexos, cumplían con la misión de demostrar que la impro no solo es comedia. Es importante resaltar que los tópicos nacieron a partir de las experiencias del público con respecto a los viajes rescatadas a partir de las entrevistas previas al inicio de la función.

Van por buen camino, pero se hace necesario arriesgar mucho más, con historias más elaboradas y con temáticas que profundicen otras realidades y que terminen por sorprender al espectador. No hay nada más gratificante que salir sorprendido y con preguntas e inquietudes después de ver un espectáculo teatral. La metamorfosis nos remite a un cambio, un cambio necesario en el teatro piurano, con intentos nuevos y jóvenes, y ViajeMorfosis constituye un primer paso en este nuevo sendero. 

Katiuska Granda
Piura, 30 de enero de 2018

Colaboración regional: ¿BOOM TEATRAL AREQUIPEÑO?

Arequipa, ¿cómo vamos?

Los últimos años han traído un generoso aumento en la actividad teatral arequipeña. Aparecieron en el lienzo nuevos actores, directores y dramaturgos que han formado colectivos, compañías y grupos (pocos de estos institucionalizados), que aportan nuevas puestas en escena, sumando esfuerzos a quienes llevan más de una o dos décadas dedicadas a esta noble labor.

Hay quienes llaman a este crecimiento un “boom teatral arequipeño”.

Debemos ser muy cuidadosos en utilizar estos términos juntos, ya que implica una realidad, quizás distinta, a la que realmente se vive.

¿Podemos hablar de un boom teatral arequipeño o será solamente una quimera?

Para tener una referencia: en la capital se rumoreaba la existencia de un “boom teatral”, incluso algunos pensaban que debía ser celebrado. Había también quienes se apresuraban a llamar a este fenómeno “boom del teatro peruano”, haciéndolo extensivo a todo el territorio. Muchos se encargaron de desmitificar este “boom” y reducirlo a espejismo.

Regresando a Arequipa, no podemos negar el incremento de la actividad teatral, es algo completamente plausible, va avanzando, paso a paso, venciendo barreras de todo tipo.

Evidencias de este incremento son la apertura y actividad constante de nuevos espacios de teatro convencionales, como “Teatro Umbral” y el teatro de la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa, además de los espacios no convencionales, que son gestionados y sustentados por grupos y asociaciones culturales dando un nuevo respiro a la ciudad.

Por muchos años, las opciones de hacer teatro en espacios convencionales eran limitadas, debido a la mala conservación y estado de los recintos, los cuales, generalmente, eran destinados a fines completamente diversos al que fueron creados.

Para muestra, un botón: el Teatro Municipal de Arequipa, gran elefante blanco, administrado (si cabe el término) por la Municipalidad Provincial de Arequipa. Este tendría que ser el recinto cultural más emblemático de la ciudad, con una actividad constante y fructífera. Lastimosamente, la falta de planes y políticas culturales de la Municipalidad han convertido a este emblemático teatro en un edificio más del centro histórico. En años posteriores este recinto albergó ferias gastronómicas, premiaciones, eventos municipales y hasta una iglesia evangélica. Aunque se ha rectificado un poco el rumbo, el Teatro Municipal sigue sin ser lo que debería, y ha caído en manos de EMECSA, una empresa municipal de eventos culturales cuestionada, en reiteradas ocasiones, por sus malos manejos.

Desde el material humano, muchos jóvenes se están acercando al teatro, principalmente a la actuación y algunos pocos a la dramaturgia y a la dirección. Egresó la primera promoción del recientemente inaugurado Conservatorio de Artes Escénicas de la Universidad La Salle, el primero de su tipo en la historia de la ciudad.

Junto a este incremento de material humano ha crecido también el número de puestas. En el 2016 pude contabilizar 46 obras teatrales estrenadas, superando con creces en número de producciones de años pasados. El conteo del 2017 no ha sido realizado aún, pero sin duda, es igual o mayor.

Lastimosamente, este aumento en la actividad teatral no se ve reflejado, en igual forma y proporción, con la presencia del respetable público en las salas.

No es raro encontrar presentaciones en las que el número de actores en escena supere al número de espectadores en las butacas. Esta fotografía es realmente lamentable, porque pone en peligro la emulsión de los últimos años y amenaza la continuidad de la actividad teatral en la ciudad.

Debo hacer la salvedad que también se han visto rotundos éxitos, en cuanto a asistencia del público se refiere; sin embargo, esta no es la regla. 

Es menester indagar, señalar y resolver las causas de la baja asistencia a las salas, ya que esto dificulta de manera grave el quehacer teatral, lo vuelve menos fructífero, amenaza su existencia y hace pasajero todo intento.

Sin haber resuelto esta variable no podremos hablar de un “boom teatral”, mientras tanto, aunamos fuerzas para que este crecimiento no se detenga, que se encauce y multiplique, lo necesitamos, mucho.

Mauricio Rodríguez-Camargo
Arequipa, 29 de enero de 2018

martes, 30 de enero de 2018

Entrevista: CELESTE VIALE

“El trabajar como actriz te sana, te alimenta”

El encanto y sabiduría de Celeste Viale Yerovi saltan a primera vista; heredera de un legado familiar de intelectuales y artistas –Celeste es nieta del periodista, poeta y dramaturgo Leonidas Yerovi-, no ha sido casualidad que el año pasado haya celebrado 50 años de incansable carrera artística. “El teatro me ha dado muchas cosas, me ha dado grandes maestros, grandes compañeros, hermosas amistades, alianzas increíbles e importantes para poder seguir adelante y muchas enseñanzas y bueno, me ha dado a mis dos hijos, a mi esposo, me ha dado este teatro maravilloso, el teatro Ricardo Blume… Creo que el teatro en todo lo que son trabajo en equipo, solidaridad, valores, ha sido bien importante”, refiere.

Formación y homenajes

Celeste Viale cuenta con una formación integral en diferentes especialidades, las cuales se han complementado naturalmente a lo largo de su carrera. Estudió periodismo en la Universidad Católica, se formó como docente, además tiene una maestría en Comunicaciones. “He seguido mi carrera en el teatro, la cual he desarrollado desde que empecé en el TUC. Soy actriz; directora de teatro para la infancia, que es una de mis especialidades dentro de lo que es el teatro; y también dramaturga y profesora”. Celeste opina que todas estas disciplinas tienen su encanto, pues el trabajar como actriz sana y alimenta; la dramaturgia es un trabajo más solitario, de mucha angustia, pero sí de mucha reflexión, de investigación, no es de tanta exposición como el actor. “Y la dirección también tiene su encanto, ahí tienes que toparte con otras dificultades: los actores, los tiempos, la producción, ahí es más complejo; y enseñar, yo soy educadora de formación y bueno, la enseñanza es uno de mis placeres. Cuando yo decidí estudiar educación, era justamente para complementar esta actividad teatral que yo había empezado”, nos comenta.

Galardonada por Oficio Crítico con el premio de Dramaturgia “Sara Joffré” 2017 por la obra Yerovi, vida y muerte de un pájaro cantor, Celeste nos habla de un año de homenajes. “Nosotros hicimos desde Aranwa una propuesta, un proyecto para celebrar los 100 años de la muerte de Leonidas Yerovi, que es mi abuelo. Entonces, dijimos, tenemos un teatro, tenemos un centro cultural, cumple 100 años de fallecido, entonces vamos a hacerle un homenaje, lo justo es eso; decidimos junto con el comité directivo hacer tres obras dentro de lo que era las actividades teatrales, porque el programa de un año incluía conferencias, publicación de libros”. En la parte teatral, Aranwa estrenó primero Un país tan dulce, con dramaturgia de Celeste y la dirección de Alberto Isola. “Tomamos una selección de sus letrillas políticas y se armó una estructura dramática, tomamos el tema del carnaval, recreamos esa producción, esos fragmentos, esas poesías. Luego vino la obra La pícara suerte, que estrenó Mateo (Chiarella), bajo su dirección, que sí es una obra de él y luego hicimos Yerovi, vida y muerte de un pájaro cantor, yo sufrí un poco porque consideraba que el hombre Yerovi, de gran nobleza, un hombre muy querido, muy popular, había quedado como solidificado en una imagen de bohemio, trasnochador, jocoso, humorista, muy hábil”. Pero Celeste conocía su vida, llena de dificultades y que terminó trágicamente además, muy joven, hijo único de madre soltera. “Entonces, una serie de vicisitudes que tuvo que pasar en su vida, que yo siempre las llevaba en el corazón con pena y también porque vi a mi madre sufrir, porque no había conocido a su padre, las circunstancias que rodearon a su muerte no fueron las más favorables, tuvo un juicio muy cargado de vicios”. Celeste decidió entonces, reivindicar a Yerovi, habiendo él aportado tanto al teatro, a la poesía, al periodismo. “Me dije que este es el momento, escribí la obra y quedé encantada, porque la dirección de Jorge Chiarella, los actores, todos los que participaron pusieron mucho interés, mucho cariño y la cereza de la torta fue el premio, que terminó de llenarme de alegría, realmente, no me lo esperaba, yo estuve muy emocionada”.

Precisamente, acerca del legado de Sara Joffré, Celeste afirma que “esa es una de las razones por las cuales me emocioné también, y valoro mucho el premio que tuvieron a bien otorgarme, porque yo conocí a Sara y sé la mujer que fue, la trabajadora que fue del teatro, la pensadora que fue del teatro, yo le tenía mucho aprecio y mucho reconocimiento a su trabajo”. Para Celeste, Sara fue una mujer incansable que todo el tiempo estaba buscando a las nuevas generaciones para poder transmitir todo lo que ella sabía, siempre dispuesta a aportar, a seguir trabajando. “Era dramaturga, también fue actriz, era directora, y, sobre todo este papel que desempeñaba en el teatro, ella fue creadora de las muestras de teatro peruano, después de una revista; todo el tiempo estaba en actividad, era realmente un ejemplo de que a pesar de las dificultades que tiene este campo del teatro, ella nunca paró y siempre estuvo presente, enseñaba, daba conferencias, dirigía, era crítica y era mujer”, nos cuenta con emoción.

Familia y teatro

Con sus raíces cimentadas en el mundo del arte, Celeste Viale ha formado su propia familia –está casada con el actor y director Jorge Chiarella, con quien tiene dos hijos Mateo y Jerónimo, dedicados también al teatro-, la cual está inevitablemente ligada a las artes escénicas. Es así, que la vida familiar se ha desenvuelto en este medio. “Trabajar con la familia tiene sus ventajas y sus desventajas”, advierte. “La ventaja es que todos tenemos un interés común, amamos el teatro, es nuestra pasión, siempre hemos trabajado en esa línea o como dramaturgos, o como actores, o directores; y hacer este proyecto (dirigir el Teatro Ricardo Blume) nos ha consolidado como familia, pero, obviamente tenemos nuestras distintas perspectivas, nuestros distintos puntos de vista”. Otro reto que enfrenta la familia Chiarella Viale es el de tomar acuerdos y decisiones, ya que por ser un proyecto de gran envergadura como es el mantener un teatro y sostenerlo emocionalmente, existen diferencias en criterios y se deben asumir algunos riesgos. “Pero, finalmente, creo que nos complementamos, y siempre el interés es el teatro; como tenemos la escuela de formación, también nos interesa muchísimo la parte pedagógica, la formación del actor, las herramientas que les damos, a nivel no solo de técnica sino también el desarrollar capacidades para una reflexión sobre el país, sobre lo que nos pasa”. Y es que las obras estrenadas en Aranwa siempre han tenido un sello, pues siempre son temas fuertes que tienen que ver con el hombre, con lo que le pasa a la humanidad, o con coyunturas específicas, políticas. “Entonces, hacemos un teatro fuerte, bien definido y eso es lo que nos hace felices, sobre todo Coco (Chiarella) y yo, que decidimos dedicarnos a esto en esta última de recta de nuestras vidas”.

Celeste nos da, con mucha franqueza, sus impresiones acerca del movimiento teatral de nuestros días. “Yo creo que hay un panorama bien interesante, y esto es producto de que hay distintas escuelas, hay muchos más centros de formación desde distintas perspectivas, distintas corrientes y eso me parece que es muy saludable, porque la gente tiene la posibilidad de elegir, no a toda la gente le gusta el teatro que tú haces, pero hay gente a la que sí le gusta”. Eso sí, refiere que lamentablemente, todavía no hay el público necesario para todas estas opciones, porque hay mayor oferta que demanda.

Respecto a los jóvenes que se preparan para ser actores, Celeste comenta que “los chicos que egresan arman sus propios espacios, con sus propias propuestas, van buscando, asumen nuevos retos; desde que entran ya saben los que les va a tocar: luchar, competir en un escenario social difícil, y ahí están trabajando”. Esa es la enseñanza que Celeste afirma reciben los alumnos en Aranwa. “No va a ser fácil, ahora estás aquí en una escuela, pero después te las vas a tener que ver solo, entonces cuantas más herramientas tenga, no solamente en teatro sino también como personas, será mejor. En cuanto desarrollen más responsabilidad, cuanto más disciplina desarrollen, entonces va a ser mejor”, sostiene.

Talento y disciplina en la profesión artística

Celeste Viale es contundente en su posición en cuanto al tema del talento, la vocación y la perseverancia en la profesión teatral y del arte en general. “El talento es algo que es innato pero con talento y sin disciplina, sin pasión, no haces nada. La disciplina, la persistencia te puede volver un actor mucho más destacado que una persona que tiene talento y no lo sabe aprovechar o lo desperdicia”. Asegura además, que el tema de la televisión, por ejemplo, ejerce una seducción muy grande, mucho más que el cine. “Lo importante es saber entrar y salir de la televisión, que se pueda manejar los distintos escenarios; cuando estás en la televisión es un campo de acción que tiene ciertas características y el teatro tiene unas propias, más aún cuando es teatro independiente que tiene ciertas condiciones en las que se trabaja. Pero si tú no sabes hacer esa distinción entre lo que es la televisión y lo que es el teatro, entonces sí estás mal, estás muerto”. Agrega además, que el actor hace cine, teatro, televisión, eventos, pero debe aprender a moverse en todos estos espacios y cómo se mueven los hilos en cada uno. “Se trata de ubicarse, y a mí me parece bien que los chicos transiten por todo, porque es parte también de la madurez”.

Para Celeste, el teatro es una actividad de grupo, un acto colectivo. “Si una pieza por más pequeña que sea no funciona, no funciona nada, es una maquinaria. Como el teatro es un arte vivo, no hay eso de que vuelves a grabar y repites, entonces necesita mucho más presencia, más concentración, pasión no por la actuación, por el teatro”. Celeste afirma que el mundo de la actuación es muy grande y los alumnos no pueden tener pasión por la actuación, si no tienen pasión por el teatro. “Si amas y tienes pasión por el teatro, entonces vas también a amar el trabajo del productor, del director, del otro compañero, del vestuarista. Lo que tú hagas o dejes de hacer, lo que tú hagas bien o lo que hagas mal, influye dentro del teatro”. Es por ello que para Celeste, el teatro es tan importante para la infancia y, lamentablemente, tan poco valorado por actores, directores, críticos, productores; pero lo que se haga en ese espacio del teatro para la infancia va a repercutir para siempre. “A veces los actores no nos damos cuenta que si estamos frente a una pieza de teatro para la infancia, podemos hacer que ese niño deteste el teatro o quiera ir siempre al teatro. El público en general, si ve una pieza de teatro para la infancia y ve que su hijo se entusiasma, lo va a querer llevar siempre. Entonces, el teatro puede ser la mejor arma para seguir apreciándolo o la peor arma también, te puede llevar a que la gente ya no quiera regresar más”.

“Yo hago teatro para la infancia desde hace muchísimo tiempo, empecé dirigiendo casi apenas salí del TUC, me llamaron al Grupo Telba, allí empecé dirigiendo teatro para la infancia”, recuerda Celeste, quien viene escribiendo y dirigiendo ininterrumpidamente teatro para la infancia. “En verdad empezamos por la sala y nos dicen que nos tenemos que acomodar a los requerimientos de la obra para adultos: si tienes un árbol en el escenario, porque la obra de adultos tiene su árbol, y tu obra pasa en un desierto, por decirte, tú verás cómo haces con el árbol; hay poca sensibilidad”. Celeste opina acerca del teatro infantil como voz autorizada, pues se ha dedicado a este rubro desde la década del setenta, refiriendo que en aquellos tiempos existían críticos de teatro especializados en teatro infantil, como Alfonso La Torre y Gregor Díaz. “Ahora dónde está la crítica de teatro para la infancia, dónde están las carteleras del teatro para la infancia serias, completas; dónde está el interés superior del niño”, refiere con contundencia. Añade que “habría que reformular eso, por ello con Alberto Isola creamos Cola de cometa y ahí estamos, trabajando en esa línea, no queremos cambiar nada pero sí pretendemos hacer un teatro para la infancia responsable, riguroso y caminar en esa línea con otros grupos”.

¿Y el teatro para qué?

Celeste nos da su perspectiva acerca del rol del teatro como medio de entretenimiento para la sociedad. “El público debe irse con interrogantes y bueno, deben buscar respuestas”. Además, afirma que el teatro no pretende enseñar nada, pues lo que hace es sacar a la luz circunstancias, vidas, historias que no se ven o que no se saben, o que se saben y se enfocan desde otro punto de vista y se muestran, un lado que es sacado de la oscuridad y se muestra. “Esa es la función del teatro, independientemente que sea trágico, cómico, etc, el teatro te debe dar luz, para mí el teatro es luz”. Asegura a su vez, que existe la creencia que el teatro para la infancia es una clase y que al final se debe dar la moraleja. “Y tampoco es así, porque el niño va a interiorizar todo, lo va a procesar y va a salir a la luz”. Para Celeste, que una persona se haya llenado con esa luz que da el teatro, es suficiente para transmitir el mensaje a otras personas.

Con relación a los temas controvertidos en el teatro, Celeste afirma que “el teatro tiene que mostrar lo que no ves o lo que no quieres ver, te puede iluminar o tú puedes seguir sin entender o seguir cegado”. El teatro debe presentar los grandes problemas de la humanidad y eso lo convierte en filosofía. “Alguien dijo que el teatro era el último resquicio que le queda a la filosofía, porque el teatro es filosofía, justamente, porque aborda estos temas, por ejemplo, sobre las relaciones de pareja se ha escrito hace bastante tiempo, pero, ahora el tema es qué le está preocupando a una pareja, si tiene o no tiene hijos; o a la mujer, si decide ser madre o decide no serlo, que es también un tema controversial; entonces vemos una obra que plantea el tema, escuchamos y vemos”. Para Celeste estos temas controversiales puedan ser tratados en el teatro, pero que, como dramaturga, tiene que haber conflicto entre las partes, porque el teatro es conflicto y tiene cada una tiene que estar bien sustentada. “Los grandes temas que le preocupan al hombre ahora son las guerras, el feminicidio, la igualdad de género; pero se habla de algo que generalmente no se ve; esa es una de las grandes riquezas del teatro: el poder sacar de la oscuridad algo y ponerlo en el escenario”.

Celeste Viale confiesa que el teatro es entrega y a veces le ha quitado momentos familiares. “Me hubiera gustado pasar más tiempo con mis padres, sobre todo, con mi mamá que tuvo una enfermedad los últimos años. Ella nunca me prohibió nada del teatro, ella menos que nadie pues era hija de mi abuelo y es gracias a ella que hice esta obra (Yerovi, vida y muerte de un pájaro cantor), porque compiló toda la obra de mi abuelo, porque era la forma en que lo podía conocer, entonces, espero que esté contenta”, reflexiona Celeste, quien refiere además que pudo estar un poco más cerca de sus hijos, aunque confiesa que iban juntos a todas partes y mientras actuaba con su esposo en el teatro, los hijos estaban arriba jugando. Ella recuerda también esos momentos en los que habían muchas lágrimas que demandaban los papeles de teatro, por los proyectos que no se concretaban, por el escaso público, por las funciones suspendidas, el poco interés en el teatro para la infancia, el desprecio de algunas personas respecto a este tipo de teatro; sin embargo, para ella “el teatro es un trabajo muy duro, pero muy bonito, a veces, ingrato, ahora más todavía porque si no pasas por la televisión no existes”. En estos tiempos de exposición, Celeste asegura que el teatro en relación a la televisión, está descompensado en ese sentido. “También atravesamos algunas dificultades económicas, aunque yo he tenido la suerte de estudiar otras cosas y me puedo ayudar”. Sin embrago, ella valora mucho su experiencia en un estilo de teatro más comunitario. “No ganábamos un sol, porque todo era para la producción; pero teníamos otros trabajos y hacíamos nuestro teatro; los fines de semana compartíamos en mesas larguísimas de almuerzos, muy lindo”. Añade, eso sí, que los tiempos han cambiado en ciertos aspectos. “Cuando hay un papel en el piso y el actor no lo recoge, porque no es su chamba… pero bueno, así están los tiempos”.

Finalmente, Celeste deja un mensaje al público: “Que vayan al teatro y lleven a sus hijos, que sepan escoger bien, el teatro tiene su propia magia, así que llevemos a los niños a aquellos teatros que puedan ofrecer la verdadera magia del teatro, que se diferencie de lo que ve en la tele, que descubran otro mundo para que sus hijos descubran otro mundo”. Así como el teatro tiene sus propias reglas, su propio encanto, los niños descubrirán otras cosas que no descubren en otros espacios; además de ser el futuro público del teatro ya para adultos. “Se van a sorprender de todo lo que puede darles el teatro y todo lo que va a perdurar esa experiencia, se va a quedar marcada, entonces, promuevan el teatro en sus casas, con sus familias”. Y a los actores y a la gente de teatro, Celeste los conmina a “que apuesten, que arriesguen y siempre con humildad, yo no quiero dar lecciones a nadie, cada uno va aprendiendo en el camino que va trazándose, pero, en todo caso nosotros enseñamos eso en nuestra escuela (del teatro Ricardo Blume) y que no esperen a que los llamen, sino que sean los agentes de su propio destino”.

Maria Cristina Mory Cárdenas
30 de enero de 2018

Estreno: LA COCINA

Un lugar en donde la agitación es tal que las personas se deshumanizan

Dirigida por Jorge Guerra con dirección adjunta de Alejandra Guerra

Todos los días, del 19 al 26 de febrero, a las 8 de la noche en el Teatro CCPUCP, de San Isidro

“¿Sabes qué es un juego? ¿Un sueño? Es el momento en que olvidas quién eres y finges quién podrías ser. Cuando un hombre sueña… se vuelve grande, mejor” (Peter)

“La cocina”, escrita por Arnold Wesker, dirigida por Jorge Guerra con la dirección adjunta de Alejandra Guerra, será presentada por la Especialidad de Teatro de la Facultad de Artes Escénicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú del 19 al 26 de febrero (todos los días) a las 8 p.m. en el Teatro del CCPUCP, en San Isidro.

“La cocina” se sitúa en Londres en la década de 1950 y resuena con los ecos de la Segunda Guerra Mundial. Junto a la destrucción física, los prejuicios religiosos y raciales, y los clichés sobre las nacionalidades, se va contaminando la percepción de los individuos y sus relaciones. Cocineros, chefs, meseras y empleados entrelazan sus vidas en una apasionada red de deseo, celos, lucha y esperanzas.

El elenco está compuesto por Déborah Baquerizo, Miguel Dávalos, Daniela Feijoó, Micaela Mercado, Stefany Olivos, Álvaro Pajares, Omar Peralta, Yaremís Rebaza, Rosella Roggero, Isis Rojas y Daniela Trucíos, alumnos del 8vo. ciclo, y la alumna invitada Milagros Decheco.

“La cocina” va todos los días, del lunes 19 al lunes 26 de febrero del 2018, a las 8 p.m. en el Teatro del CCPUCP (Av. Camino Real 1075 - San Isidro). Las entradas están a la venta en Teleticket a 20 soles (general), 15 soles (estudiante, adulto mayor/jubilado) y 10 soles (comunidad PUCP, egresado y graduado PUCP).

Arturo Paredes
Oficina: (511) 6406006 anexo Arturo Paredes
Celulares: 992825547 

Estreno: SUPERPOPPER

Una obra que trata de cuestionar cuál es nuestro rol en la sociedad

Escrita por César De María y dirigida por Jorge Villanueva

Todos los días, del 08 al 15 de febrero, a las 8 de la noche en el Teatro CCPUCP, de San Isidro

“El mundo no es el mundo. No existe. Todo es un dibujo animado. Una tira cómica.” (Brunella)

“Superpopper”, escrita por César De María y dirigida por Jorge Villanueva, es el nombre de la obra teatral que presentará la Especialidad de Teatro de la Facultad de Artes Escénicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú del 08 al 15 de febrero (todos los días) a las 8 p.m. en el Teatro del CCPUCP, en San Isidro.

La puesta en escena nos cuenta la historia de Brunella, una niña de 12 años que se encuentra recluida en un manicomio infantil tras haber asesinado a sus padres adoptivos. Por medio de su imaginación, crea a Superpopper, un héroe de historieta que vive solo en su mente. Durante su internamiento, conocerá a Joe, el chico de limpieza, al que confundirá con el superhéroe. Mientras tanto, en el psiquiátrico, los pacientes buscarán fugarse, con lo cual se generará una ola de violencia.

El elenco está compuesto por Silvana Astorne, Jorge Grazid, Lorena Guillén, Daniela Hudtwalcker, Ilda Polo, Marjorie Roca, Andrea Rojas, Darill Silva, Emma Suito, Andrea Valdivia y Juan Piero Vidal, alumnos del 8vo. ciclo.

“Superpopper” va todos los días, del jueves 08 al jueves 15 de febrero de 2018, a las 8 p.m. en el Teatro del CCPUCP (Av. Camino Real 1075 San Isidro). Las entradas están a la venta en Teleticket a 20 soles (general), 15 soles (estudiante, adulto mayor/jubilado) y 10 soles (comunidad PUCP, egresado y graduado PUCP).

¿Qué predominará al final de esta historia: la realidad en el sanatorio o la fantasía?

Arturo Paredes
Oficina: (511) 6406006 anexo Arturo Paredes
Celulares: 992825547 

Blog: COLABORADORES 2018

¡Celebramos nuestro décimo aniversario!

Les damos la bienvenida a nuestros nuevos colaboradores regionales, quienes nos estarán informando mensualmente de las actividades teatrales en Piura y Arequipa.

Katiuska Granda (Piura)
Directora teatral y licenciada en Comunicación por la Universidad de Piura, fundadora del Colectivo Teatral Parada Alterna. Ha pertenecido a importantes grupos y elencos teatrales. Asimismo, ha realizado talleres con personalidades como Ernesto Ráez, Mario Delgado y Wili Pinto. Participó en diversos festivales en Lima, Ica, Huancayo, Tarapoto y Tingo María. Es además, autora de diferentes obras teatrales estrenadas a nivel nacional. Actualmente prepara un unipersonal.



Mauricio Rodríguez-Camargo (Arequipa)
Actor, director y dramaturgo arequipeño, cofundador y director de la Asociación Cultural Integrarte AQP (2015). También es alumno itinerante de Diego La Hoz, director del colectivo EspacioLibre. Es egresado del Conservatorio de Artes Escénicas de la Universidad La Salle e integrante del elenco universitario de la Universidad Católica San Pablo. Actualmente, labora como profesor de teatro en el Colegio Peruano Alemán Max Uhle.




¡Oficio Crítico les da la más cordial bienvenida!
30 de enero de 2018

Crítica: ERAN ELLAS… O YO

El teatro tiene, debe incomodar

El grupo de teatro La Cuarta Pared Argentina visitó una vez más los escenarios limeños, esta vez con la obra Eran ellas… o yo, montaje basado en el  feminicidio más cruel de la historia de Argentina. Este montaje cuenta con textos extraídos al mismo perpetrador de dicho crimen, Ricardo Barreda, debido a que el grupo tuvo la oportunidad de entrevistarlo: recopilaron textos que se han incluido en la dramaturgia de esta creación escénica. El montaje cuenta con la sola participación del actor Horacio Rafart, bajo la dirección de Guillermo Ale.

A lo largo de la representación podemos ver al actor oscilando entre el compartir de su experiencia personal conociendo a Ricardo Barreda y la voz del mismo asesino contando y recopilando los hechos que lo llevaron a cometer el crimen. Es interesante la propuesta, debido a que no se encarga de simplemente juzgar al personaje en cuestión: se le da la oportunidad de compartir su forma de pensar y sus propias contradicciones. El montaje contó con el uso de muñecas viejas y descuidadas con las que interactuaba el actor, una imagen escénica que funcionó muy bien debido al tema tratado, pues daba una imagen tétrica y desolada acompañada de una luz roja constantemente. Además de la interacción del personaje con las muñecas, fue atinado y necesario el mostrar a Barreda en relación a su profesión de odontólogo: se podía ver al personaje interactuando con sus utensilios de trabajo filudos y puntiagudos como una forma de reconocer las pulsiones que lo llevaron a cometer el crimen. Es así como tenemos que, a partir de la representación de varios aspectos de  Ricardo Barreda, tenemos a un personaje que parece llevar la voz de toda una sociedad que convive con el feminicidio como un acto totalmente posible y justificado. Sin embargo, a veces resultaba un poco repetitiva la oscilación entre el plano de Barreda como odontólogo y Barreda confesando el crimen, pues la información que se daba llegaba a ser redundante en ciertos momentos. Por otro lado, la interpretación de Horacio Rafart fue precisa y limpia, se notaba toda una partitura actoral minuciosa en la creación del personaje, se notaba la gran investigación detrás de la creación escénica.

Eran ellas… o yo ha venido al Perú en un momento necesario. El tener una obra como esta que toca el tema del feminicidio, no solo desde un acontecimiento real, sino desde un discurso sin tapujos, permite al público ver que la discriminación de género es un problema que trasciende fronteras y que es necesario tomar acciones para erradicarla. Es necesario difundir este tipo de teatro, aquel teatro que “incomoda”, que remueve, que escarba en la realidad para mostrar lo que no muchos quieren ver.

Stefany Olivos
30 de enero de 2018

lunes, 29 de enero de 2018

Reestreno: ERMITAÑO

Obra teatral De Martín Pérez del Solar

Presentan alumnas de la Especialidad de Artes Escénicas de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú en conjunto con Kinesfera Danza

Dirigen: Anaité Caycho y Andrea Zárate

2 ÚNICAS FUNCIONES: 3 Y 4 de febrero

ENTRADA GENERAL S/. 30
ESTUDIANTE Y ADULTO MAYOR S/. 15
COMUNIDAD PUCP S/. 12

“Construyendo una cultura de convivencia con la diversidad”

En el marco del XVII Festival Saliendo de la Caja que se realizará del 18 de enero al 5 de febrero de este año, alumnas de la Especialidad de Artes Escénicas de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la PUCP, Anaité Caycho y Andrea Zárate, en conjunto con el colectivo Kinesfera Danza, vuelven a presentar: ERMITAÑO - Proyecto Escénico, obra de teatro que resulta de un proceso pedagógico de intercambio artístico en el que participan actores y bailarines, con y sin discapacidad física, de distintos contextos y experiencias escénicas.

Dos únicas funciones el 3 y 4 de febrero a las 6:00p.m. en el Centro Cultural PUCP (Av. Camino Real 1075, San Isidro)

Sobre el proyecto:
Ermitaño - Proyecto Escénico regresa este 2018, luego de su corta y exitosa temporada en el Auditorio ICPNA Lima Centro en julio del 2017, con más de 300 asistentes en 2 funciones. Esta vez, el proyecto vuelve gracias al XVII Festival Saliendo de la Caja, organizado por la PUCP. El proyecto inició en setiembre del 2016 con un taller de teatro dirigido a Kinesfera Danza, colectivo de danza contemporánea que integra a personas con y sin discapacidad física. En el 2017 se incluyó a actores en formación para crear una experiencia de intercambio artístico entre actores y bailarines de distintas condiciones físicas y experiencias escénicas.

A partir de la obra teatral “Ermitaño”, las gestoras del proyecto han trabajado con el concepto del crecimiento personal y los lenguajes del teatro y la danza, para contar la aventura de Bruno, un cangrejo ermitaño que quiere crecer a pesar de no tener las condiciones necesarias para hacerlo. Una historia de búsqueda, amor y ruptura de límites, que nos cuestiona sobre el significado de crecer. La puesta en escena transporta al espectador a un mundo marino, aprovechando la diversidad de los personajes acuáticos, para mostrar las diferentes capacidades de los artistas, creando un lenguaje colectivo que vincula una obra de teatro de texto con elementos de la danza contemporánea.

Ficha Artística:

Gestión y Dirección:​ Anaité Caycho Verástegui y Andrea Zárate Gálvez.
Aliado: ​Kinesfera Danza
Dramaturgia y composición musical: ​Martín Pérez del Solar
Elenco: Claudia Benites, Leydi Layango, Lilia Layango, Erick Ríos, José Rojas, Bernardo Scerpella.

Ficha Técnica:
Producción Ejecutiva: ​Alejandra Baraybar
Asistencia de Producción: ​Daniela Plaza
Asesoría en Arte del Montaje: ​Rodrigo Becerra
Diseño Gráfico:​ Rodrigo Becerra
Iluminación: ​Víctor Quintanilla
Diseño y realización de Vestuario: ​Aurora Ayala y Rosario Ponce.
Diseño de maquillaje: ​Bárbara Falconí
Realización de esculturas:​ Alonso Meza

Temporada Ermitaño – Proyecto Escénico:
Únicas funciones:​ 3 y 4 de febrero a las 6:00 p.m.
Lugar:​ Auditorio CCPUCP (Av. Camino Real 1075, San Isidro)
Entrada general:​ s/. 30
Estudiante y adulto mayor:​ s/. 15
Comunidad PUCP:​ s/. 12

Entradas: Boletería CCPUCP y Teleticket